¡Hola hola, mujeres Ginuers! Los ejercicios de Kegel no son lo que parecen. Ni se hacen como se suelen explicar ni son tan buenos como crees.
Y no. Las bolas chinas no son la mejor alternativa normalmente.
Mi objetivo con esta entrada es abrirte un mundo nuevo en la rehabilitación / trabajo de suelo pélvico. Y es que la MEJOR FORMA DE TRABAJARLO es a través de la POSTURA y la RESPIRACIÓN.
En nuestro cuerpo hay 2 subtipos de musculatura; una es la musculatura POSTURAL o ESTABILIZADORA y la otra es la musculatura MOVILIZADORA o de fuerza. Cada una de ellas tiene una función, pero es imprescindible que trabajen coordinadas, sin asumir papeles que no les corresponde.
¿En qué subtipo piensas que entra la musculatura de suelo pélvico? Efectivamente, se trata de musculatura ESTABILIZADORA o POSTURAL. El suelo pélvico sostiene no mueve.
Si un musculo estabilizador asume funciones de músculo movilizador, a corto plazo puede ser una “ayuda”, pero a medio-largo plazo va a crear disfunción. Te va a fastidiar, vaya.
Los ejercicios de Kegel tienen como principal objetivo dar una orden al suelo pélvico más cercana a un trabajo MOVILIZADOR que ESTABILIZADOR. Por lo tanto, no es el ejercicio de elección si tenemos como objetivo “fortalecer el suelo pélvico”
Como buen músculo postural, la mejor forma será con un ejercicio guiado por un profesional (al menos las primeras sesiones) pautado de tal manera que se entrene de manera más funcional a través de la propiocepción, el control respiratorio y la contención perineal.
En Ginue, el mejor consejo que te podemos dar es que si sufres de problemas de suelo pélvico, confíes en nuestra forma de trabajo y personalización para devolverte tu calidad de vida de manera honesta y eficaz. Déjanos descubrirte el trabajo real de suelo pélvico.
¡Podemos ayudarte!
Un abrazo de 8 segundos.
Noe Maral – Ginue FisioMujer – Fisioterapeuta especializada en salud integral de la mujer